Marta Camarena, participante en el Curso de Cooperación sobre el terreno en Bolivia con FIDE, nos relata su experiencia trabajando en un proyecto desarrollado en Bolivia
¿Cómo conociste el Programa Jóvenes Cooperantes y qué te impulsó a solicitar tu participación en el mismo?
El Programa Jóvenes Cooperantes lo conocí a raíz de trabajar como voluntaria en el departamento de Cooperación Internacional y Educación para el Desarrollo de Cruz Roja Juventud, y consideré que participar en él me ofrecía una oportunidad única para seguir aprendiendo con los agentes de cooperación, los beneficiarios y los voluntarios, en qué consiste la Cooperación al Desarrollo. Sin duda uno de los principales factores que me impulsaron a participar en JJCC fue el deseo de mejorar mi formación en cooperación para poder orientar mi carrera universitaria, Geografía, hacia temas de desarrollo.
¿Qué te convenció para implicarte en el proyecto en el que participaste durante tu experiencia como joven cooperante?
Realizar el curso de Formación y Sensibilización en Cooperación Internacional en el terreno, era para mí dar un paso más en implicación personal y formación en temas sociales. El Proyecto coordinado por FIDE e INDICEP en Cochabamba (Bolivia), permitía a los participantes conocer distintos proyectos de desarrollo que se realizaban tanto en el medio rural andino como en zonas periurbanas de una gran ciudad. Así mismo, me interesó desde el primer momento el trabajo que realizan con comunidades indígenas quechuas y el enfoque de género con el que llevan a cabo sus actuaciones.
¿Qué actividades has desarrollado durante tu experiencia en terreno?
Además de las sesiones teóricas de formación, realizamos numerosas visitas a distintos proyectos realizados por la ONGD contraparte y por distintas organizaciones de Cooperación (AECID, Comisión Europea, otras ONGD). La combinación de clases formales y de visitas al terreno me permitió ver la aplicación de la teoría a la realidad, así como conocer los diferentes enfoques desde los que se realiza Cooperación al Desarrollo. Así mismo, los viajes que realizamos durante el tiempo libre fueron una oportunidad única para conocer el país e interactuar con la población fuera del ámbito del curso.
¿Qué cosas han cambiado en tu vida después de vivir una experiencia así?
En primer lugar, creo que todo participante en el Programa Jóvenes Cooperantes regresa con una opinión crítica sobre la realidad del mundo y con una nueva escala de valores. Reflexionar sobre la experiencia vivida te invita a actuar, dejas de ser un objeto pasivo que ha visitado un país extranjero y ha visto formas de vivir diferentes. En el caso de mis compañeros del programa, lo primero que hicimos fue reunirnos para realizar una serie de actividades que nos permitieran recaudar fondos para poder construir un parque infantil en una zona muy deteriorada. Por mi parte, las prácticas laborales no remuneradas que realizaré en mi último curso de carrera consistirán en dar apoyo a un incipiente departamento de Cooperación al Desarrollo en una asociación sin ánimo de lucro, con el fin de diseñar proyectos, establecer lazos con ONGD en los países beneficiarios y poder intervenir en el terreno el próximo año.
¿Qué es lo que más te costó a la hora de adaptarte al país? ¿Cómo fue tu adaptación a tu regreso a España?
La acogida en Bolivia fue excelente e hizo que no tuviésemos ninguna dificultad para adaptarnos al país. Quizá lo que más nos costó fue el hecho de ver las difíciles condiciones de vida de las comunidades andinas y la impotencia de no poder hacer nada a corto plazo. Creo que lo que más me ha costado al regreso a España ha sido decidirme a dar el paso de implicarme en algunos proyectos de Cooperación al Desarrollo. La contradicción entre lo aprendido, las ganas de implicarte en acciones que mejoren la vida de los demás, y las obligaciones que cada uno tiene al regreso exigen priorizar y muchas veces no es fácil.
¿Echas algo de menos de tu estancia en el país en el que participaste como joven cooperante?
Bolivia se ha convertido en un lugar al que volver siempre que pueda porque me encanta la esencia indígena que aún conserva. Sin embargo lo que más echo de menos es el entusiasmo que sentí aprendiendo cosas que verdaderamente me interesaban, y el formato de las clases teóricas y de las experiencias en el terreno, que ningún curso en España puede ofrecerte.
¿Ha servido tu experiencia para sensibilizarte?
Indudablemente. Sin esta experiencia mantendría por separado la sensibilización adquirida en talleres realizados en España a lo largo de los años, y la visión turística de América Latina. El Programa Jóvenes Cooperantes me ha permitido aprender mirando directamente a la realidad en la que vivíamos, y esa es la mejor forma de sensibilización.
¿Recomendarías la participación en el programa a otros jóvenes castellano-manchegos?
Creo que desde mi regreso a España no he hecho otra cosa que interrogar a mis amigos, compañeros de facultad y conocidos sobre sus raíces castellano manchegas para que soliciten el programa. Algunos de ellos serán participantes en la próxima edición y ya estoy deseando escuchar sus experiencias, y ver que algunos se animan a tomar parte desde sus estudios, trabajo y vida personal en la tarea de mejorar el mundo.
¿Cuál es tu experiencia en el mundo de la cooperación?
El periodo de voluntariado que realicé con Cruz Roja Juventud me permitió realizar distintos cursos sobre Cooperación Internacional. Así mismo en la facultad de Geografía cursé aquellas asignaturas que trataban las diferencias Norte-Sur, cuestiones de desarrollo sostenible, equidad de género, etc. De cara al próximo año, las prácticas laborales no remuneradas que realizaré en el Departamento de Cooperación del GEM (Guías de Espeleología y Montaña) me permitirán aplicar todo lo aprendido en el curso de Jóvenes Cooperantes a la hora de redactar proyectos y solicitar subvenciones para los mismos.
¿Qué opinión tienes, tras esta experiencia, del mundo que nos ha tocado vivir?
Verdaderamente debemos sentirnos muy afortunados por vivir en un país desarrollado y con estabilidad política; pero precisamente por ello debemos ser conscientes de que la mayor parte de la humanidad no goza de los mismos privilegios aun teniendo reconocidos los mismos Derechos. Sin embargo no es suficiente el hecho de tomar conciencia, es imprescindible que cada uno actúe desde su vida personal a favor de un mundo igualitario. ¿Cómo hacerlo? Se me ocurren muchas acciones cotidianas sobre las que reflexionar, desde qué consumimos y en qué condiciones se produce hasta cuál es nuestra implicación como ciudadanos en una democracia.
¿Crees que algún día se podrían alcanzar los "Objetivos del Milenio"
Mi postura es muy escéptica a cerca de los ODM. Me resulta indignante que se hayan propuesto unas metas alcanzables en el plazo acordado y que no se vayan a cumplir. No hablamos de acabar con el hambre en el mundo, hablamos de reducir a la mitad la pobreza. Si la voluntad política existe en algún momento los ODM o cualquier objetivo se alcanzará, mientras tanto continuarán siendo meras palabras que lavan la imagen de los países y que continúan escondiendo los verdaderos intereses económicos que mueven el mundo.
¿Qué opinas sobre el voluntariado?
He sido durante varios años voluntaria en una ONG y mi experiencia ha sido positiva. No sólo mi trabajo ha revertido en la sociedad, sino que la labor voluntaria me ha enriquecido enormemente. Además de ofrecerme formación en temas sociales y de desarrollo mediante la realización de cursos, me ha permitido participar en eventos internacionales de voluntariado que me han hecho comprobar la capacidad humana para trabajar por los demás y crear nuevas ideas. Aunque los Estados y las empresas cubriesen toda la demanda social de la que se encargan miles de voluntarios, seguiría siendo necesaria la presencia de un conjunto de la sociedad que dedicase su tiempo a aportar una opinión crítica sobre lo que se está haciendo, incluso en ese hipotético caso el voluntariado seguiría siendo necesario.
¿Qué es para ti la solidaridad?
Para mí la solidaridad supone un acto constante de coherencia, entre la reflexión sobre lo privilegiados que somos y entre la acción a favor de los demás.
Después de tu regreso, ¿te has planteado algún reto personal que te gustaría alcanzar con tu labor solidaria?
Aun es el momento de continuar formándome, por ello espero participar en la modalidad A de Jóvenes Cooperantes y hacer un máster de cooperación en los próximos años. Ahora bien, como reto personal a corto plazo, me gustaría participar en la convocatoria de proyectos de desarrollo de mi universidad, y empezar a trabajar con algunas contrapartes peruanas en la zona andina de Arequipa si nos conceden la subvención.
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